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FILA "BOIADEIRO"
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| Durante los últimos siglos, la raza Fila Brasileiro se ha desarrollado en el Estado de Minas Gerais, siempre trabajando como líder de ganado y defensor de la hacienda en todos sus aspectos hasta cazar a los jaguares que robasen algún becerro o potro. Posiblemente había leído todo lo que estaba escrito sobre el Fila "boiadeiro" durante el ejercicio de su tarea, había hablado con personas que les habían visto trabajar con sus propios ojos. Me impresionaban sus capacidades ganaderas y mi gran deseo era ser testigo también de sus cualidades. Sin embargo, y por desgracia, es muy difícil encontrar haciendas donde el Fila está trabajando como antes. Los motivos son varios, el ganado hoy en día es llevado al matadero en camiones, no como unas décadas atrás andando por los campos, durante semanas, acompañado por vaqueiros y por Filas. Las haciendas en el sur de Minas Gerais han usado al Fila más como un guardián que como un líder de ganado. |
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Las grandes haciendas en el Norte de Minas donde se encuentra más ganado de carne y donde más trabajaba el Fila tampoco lo usan tanto como lo hicieron décadas atrás.
Recuerdo comentarios de unos directores del CAFIB que buscaban Filas puros en las haciendas en la década de los ochenta, no encontraron casi nada, unos hacendados dijeron: "Hemos matado al ultimo Fila". Quizás el Fila boiadeiro está en extinción en su país de origen, en Minas Gerais, pero por suerte he sabido de una hacienda en el sur del Estado de Pará, una hacienda muy grande con mucho ganado Cebz y con tres Filas trabajando. Todo esto para mí era suficiente motivo para viajar a Brasil y a realizar este sueño de muchos años: ver el Fila funcionando como lo ha hecho durante siglos, el Fila boiadeiro, el Fila con este fuerte deseo de manejar el ganado, sin ningún miedo, el Fila Brasileiro de verdad. |
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El Estado de Pará cuenta con algunos lugares famosos desde el punto de vista turístico, uno de los más conocidos el puerto del Atlántico, Belém. Por supuesto he visitado esta ciudad interesantísima, además he hecho turismo ecológico en la selva. Pero en realidad el lugar donde iba a encontrar mis Filas está situado en el sur del Estado y no se puede decir que esté visitado por turistas. En avión me he acercado a la ciudad de Marabá, según el texto de una guía: "considerada como la peor de todas las poblaciones amazónicas" porque "es el sitio donde buscan diversión los rancheros, obreros de la construcción, camioneros y mineros y tiene muy mala fama a causa de los frecuentes robos y delitos violentos". Parece que durante los últimos años ha cambiado bastante, en realidad no me ha pasado nada negativo durante mi breve visita a esta ciudad. Es muy interesante saber que a solo cien kilómetros de Marabá está la Serra de Pelada donde se encontraba oro en el año 1980 y que desde aquel momento era centro de la fiebre de oro. Famosas en todo el mundo son las fotos de las decenas de miles de "garimpeiros" completamente cubiertos de barro, hormigueando en los cráteres, buscando pepitas de oro y que parecen una imagen del infierno de Dante. La ciudad más cercana a la hacienda se llama "Xinguara" pero primero hay que pasar por la ciudad "El Dorado de Carajas" donde se encuentra cerca del proyecto de exploración de hierro y minerales más prestigioso del Estado. Según todos aquellos con los que he hablado antes de acercarme a aquella zona inmensa que es el sur de Pará, iba a pisar tierra donde la constitución, ni el código penal tenían vigor, donde reinaba el derecho del más fuerte. En realidad las ciudades de Eldorado y de Xinguara se han dado a conocer en la mapa mundial por conflictos entre hacendados y "sin tierras", por intervenciones de policía militar y grupos de policía privada, organizados por los latifundistas. Esta situación no se ha solucionado todavía, pero las aguas están mas calmadas. |
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Desde la ciudad de Marabá me he desplazado a Xinguara durante 250 kilómetros en uno de los tantos minibuses privados que paran para cada persona al lado de la carretera. Aquella calzada va recto al sur, está asfaltada (entre comillas) y a su lado de vez en cuando se notan pequeñas colonias formadas por casas primitivas de madera. Es impresionante saber que toda aquella parte inmensa del sur de Pará era una selva enorme, solo veinte años atrás, ahora convertida en prados verdes hasta el dilatado horizonte. En veinte años han desaparecido los árboles de madera dura,la deforestación es completa y se han introducido un total de diez millones de Cebúes en haciendas enormes. Encontramos una manada de Cebz Nelore de miles de ejemplares que hacen parar a los pocos camiones en la carretera, y acercándose mas a Xinguara siempre está mas clara la importancia de la ganadería. Todo el paisaje está cubierto de haciendas grandes, se notan carteles de exposiciones agropecuarias. El ganado está más gordo que por ejemplo en la sequía del Norte de Minas Gerais porque en este clima tropical y húmedo hay comida en abundancia. En la ciudad de Xinguara espero mi transporte (pick up) de la hacienda para realizar la última etapa a la hacienda Agua Fría. Tampoco Xinguara es una ciudad donde un turista va a buscar monumentos históricos, porque fue fundado solo hace veinte años por leñadores y por buscadores de oro. En Xinguara la mayoría de las casas son de madera, como aquellas que he visto al lado de los cientos de kilómetros de carretera, y como aquellas que he visto en la selva amazónica. Esta es la primera impresión, algo bastante primitivo, muy rural. |
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Pero debajo de esta superficie existe una actividad moderna en forma de desarrollo rápido, han construido varios mataderos más modernos y eficaces y esta industria lógicamente atrae a profesionales de alto nivel que forman la capa superior social de la ciudad. Según ellos el Sur Este del Estado de Pará es la tierra del futuro.
Ya empieza a atardecer cuando el pick up se busca camino patinando en el barro del campo porque la hacienda se encuentra a unos 12 kilómetros del "asfalto". Es temporada de lluvias, un pequeño río se ha comido ya la mitad del camino, paramos para marcar la brecha con piedras y un palo. Con gran sorpresa noto miles de lucecitas que parpadean como una decoración navideña en España. Son luciérnagas, miles de luciérnagas acompañadas por los gritos fuertes de sapos tropicales. Pasamos en medio de una manada de Cebúes blancos, la variedad Nelore para por fin llegar a la Sede (casa principal) de la hacienda. |
| Pocas personas que no sean aficionadas de la raza Fila Brasileiro entenderán por qué uno se desplaza tantos kilómetros, solo para ver a unos ejemplares trabajando. Pero mi instinto me decía que estaba en la pista correcta. Los Filas que iba a encontrar eran, aparte de trabajadores, unos Filas puros, los hijos de unos ejemplares IBITURUNA - famoso criadero CAFIB - que he visto en una casa de un colega del criador Dr. Paulo Angotti en el año 1994 en Governador Valadares en el Estado de Minas Gerais. Son hijos de Oscar II do Ibituruna con Lady do Ibituruna. Por casualidad y 9 años después de visitar Governador Valadares, disfruto de una amistad con el hijo del colega del Dr. Paulo Angotti, llamado Aníbal da Silva que ha regalado varios cachorros de sus Filas a su tío Carlos Renato Santos Coelho, hacendado en el Estado de Pará. |
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Al llegar a la hacienda en el pick up en compañía de varias personas, los Filas se han comportado como lo hacen Filas de hacienda, no se ponen agresivos con migo porque estoy en compañía de los dueños, pero muestran ojeriza. Los primeros días no puedo moverme sola fuera de la casa, me observan continuamente y especialmente un macho llamado "Xinguzinho", el más fuerte de carácter de los tres, intenta cada vez empujarme con su morro. No tengo miedo, solo respeto, por eso ignoro a los Filas completamente y procuro estar siempre en compañía. Al tercer día ya me aceptan y pasa algo muy gracioso, estoy sentada delante de la casa, se acerca Xinguzinho, mirándome muy curioso. Le hablo con mucho cariño, se entrega completamente y me lame la cara. Los Filas se comportan bien con los empleados y sus familias que viven en las diversas casas dentro de la hacienda......... durante el día.
Por la noche, incluso al atardecer hay un cambio, se ponen más alertas y "ay de aquellos" que se acerquen a la casa......... |
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Siempre me levanto muy temprano, acostumbrada a cuidar perros y también porque la mañana es uno de los mejores momentos para disfrutar de la naturaleza, que está despertándose con los cantos de los pájaros. En regiones tropicales aquellos sonidos son más intensos aún, y mi primera mañana en la hacienda se desarrollaba delante de mis ojos, con un paisaje maravilloso de prados verdes, miles de Cebúes blancos, un pequeño lago y a una distancia de 6 kilómetros colinas cubiertas con selva auténtica.
La superficie de la hacienda es de algo más de 4000 hectáreas, la mayor parte es prado, dividido en trozos de muchas hectáreas por prado. Hay una cantidad de 5000 Cebúes. En medio de la hacienda se encuentra la selva auténtica donde viven tres familias de jaguares, antas, capibaras, monos, muchas especies de pájaros, caimanes, serpientes hasta el sucuri (anaconda), todo en perfecto equilibrio ecológico. Hay una ley en Brasil que obliga a los hacendados de mantener una parte de su hacienda como selva y respetar los animales salvajes. La hacienda, comprada por Don Carlos Renato hace 16 años, era sólo un terreno, un gran trozo desforestado, que ha desarrollado con mucho esfuerzo, cambiado ahora en una hacienda modelo que también tiene aspecto de parque natural. |
| El primer Fila llegó a la hacienda en el año 1994. Era Rafeiro do Ibituruna, con el apodo Xingu. El criadero Ibituruna de Governador Valadares, ya estaba criando Filas desde 1978 en la ciudad, en perreras. También Rafeiro ha nacido en ciudad. Durante muchas generaciones los Filas Ibituruna no han trabajado. De repente llega un cachorrito de 4 meses en una hacienda, en plena naturaleza en medio de las vacas. Una mañana Don Carlos Renato, inspeccionando la hacienda en su mulo, nota que el pequeño animal le está siguiendo. Llega al río Agua Fría que se encuentra a una distancia de tres kilómetros de la casa, el río está lleno de agua por la temporada de lluvias. Fácilmente atraviesa el agua corriente y al otro lado nota que el pequeño Fila se ha metido en el río para seguir a su nuevo dueño, y que se está casi ahogando porque un torbellino tira de él hacia abajo. Don Carlos Renato vuelve al río deprisa, acierta a coger el cachorro del rabo, lo pone en la orilla donde espera otra catástrofe. Las vacas que no están acostumbradas a un perro, y que en grandes haciendas son como animales salvajes, intentan de repente matar al pequeño Fila. Es demasiado para este animalito de 4 meses, huye, corre, preso de pánico. De vuelta a casa la misma tarde, el hacendado espera encontrar al cachorro, pero nada de eso. La familia está muy preocupada, casi convencida que el pequeño fila no va a sobrevivir a los peligros de los jaguares, caimanes y serpientes. El día siguiente, con gran sorpresa de todos ven llegar con gran dificultad, las almohadillas de los pies destrozadas y completamente hecho polvo el cachorrito. Doña Latife, la hacendada, curó al animalito con mucho cariño y desde aquel momento la familia y Xingu (Rafeiro) han pasado juntos unos 8 años felices hasta su muerte el año pasado. |
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Hay muchas historias mas sobre la fidelidad y la fuerza de voluntad de Xingu, quien ha defendido su familia durante toda su vida. Al final de su vida, ya enfermo, siguió otra vez a su dueño, recorrió un trayecto de diez kilómetros para llegar una hora mas tarde, arrastrándose allí donde estaba el hombre que admiraba más que ninguno.
Es la historia de un Fila que más que un perro era un símbolo, un monumento de lealtad.... . Mostrando esta enorme voluntad de servir dejo impresionados a todos. Han llegado más Filas a la hacienda, todos de la misma familia. Ahora tienen a Xavante, macho de color ceniza vinagre, el mejor boiadeiro y la hembra Xirra, buena trabajadora, hermanos de la misma camada de 3 años de edad. Otro macho es Xinguzinho de 4 años, el más "bravo" de todos. |
| Es fascinante observar a los Filas por la mañana al empezar el día de trabajo. El capataz lleva el mulo del hacendado de nombre "Balão" (los caballos no son bastante resistentes en esta zona tropical) y los Filas se ponen a su lado inmediatamente. No se les escapa ningún gesto de su dueño y tensos esperan el momento de ponerse en movimiento. El dueño se desplaza así por toda la hacienda, inspeccionando, vigilando algún trabajo y suele hacer trayectos de 20 kilómetros o más al día. Los tres Filas siempre están a su lado y prestan servicio donde haga falta, ayudan a los vaqueros a desplazar manadas de Cebúes de un prado al otro, corrigen un animal que intenta escapar. El mejor boiadeiro es el macho Xavante que siempre va delante, en medio va el macho Xinguzinho y la hembra Xirra va detrás del mulo Balão. Con Balão tienen una fuerte amistad, y no dejan que se acerque nadie cuando el mulo está aparcado. El trabajo con el ganado lo tienen en sus genes, no hace falta dar órdenes. Un día un grupo de cincuenta Cebúes entraron por la puerta del jardín de la casa principal. Los filas actuaron enseguida, rodearon los Cebúes, les juntaron en un círculo, después en una línea y les guiaron fuera de la puerta. Nadie les ha enseñado a realizar este trabajo, lo hacen por instinto. |
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Importantísima es la presencia de los Filas desde el punto de vista de defensa. La hacienda es enorme y no es un lugar sin peligro. En la selva de la hacienda los Filas han encontrado varias veces a buscadores de oro clandestinos. Estos garimpeiros siempre están armados y no es muy fácil el convencerlos de marcharse. Un tiroteo no es la solución adecuada por motivo de venganza del garimpeiro que después suele matar un vaquero, algún familiar o hacer daño a los animales. El dueño de la hacienda ha podido solucionar siempre estos problemas por vía diplomática. Otro peligro de la selva son los animales salvajes. Unos días antes de mi llegada a la hacienda encontraron en la selva a un grupo de 30 o 40 porcos de mato, que son una especie de jabalíes. Estos animales atacaron a los Filas, quienes al final tuvieron que ceder a esta fuerza, pero no salieron sin algunas heridas sangrientas. No se usan los Filas para cazar. Se respeta a los animales en la selva donde viven en perfecto equilibrio. Alguna vez algún jaguar ha robado un becerro, pero ahora se ponen los becerros y las crías en prados muy lejos de la selva. Los Filas nunca se cansan, siempre muestran una persistencia impresionante, muchas veces están sucios, cubiertos de barro y sólo cuando el dueño da permiso, suelen ponerse en los lagos que hay en la hacienda, para beber agua y para tomar un baño. Tampoco esta forma de ocio deja de tener su peligro por los caimanes que viven en los lagos. Una vez refrescados, después de muchas horas de trabajo, me ha sorprendido su mirada al dueño, estos ojos llenos de lealtad de Filas verdaderos que otra vez están dispuestos a trabajar, a servir. |
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Los Filas de la hacienda no son gordos, al contrario son muy delgados.
Sólo observando la rutina diaria de aquellos trabajadores uno puede entender, que nunca van a tener grasa en el cuerpo. Los Filas que pasan la noche en el porche de la casa principal, al amanecer, esperan a Josafá el capataz que llega a caballo con un cubo de leche y una olla de "angú". Angú es la comida tradicional brasileña de las haciendas que se da a los perros. Es una papilla de harina de maíz, pero en esta hacienda se adjuntan huesos y carne triturado (preparado en el matadero), todo hervido en agua al mismo momento. Josafá vierte la leche en los comederos de cada perro y después divide el angú mientras los Filas esperan disciplinados, pero con ojos hambrientos. De vez en cuando hay pienso y también comen unos huevos crudos. Hace poco tuvieron que sacrificar a un Cebz con una pierna rota, fue fiesta para los Filas que comieron tanta carne que casi no podían moverse. Comparando el tratamiento del Fila de hacienda en "Agua Fría" con el tratamiento en haciendas décadas atrás, tenemos que hablar aquí también de una modernización. Los Filas son tratados con respeto y con amor. Son animales de trabajo, pero también compañeros. Aparte de una buena comida reciben vacunas y son desparasitados con frecuencia. Un yerno del hacendado es veterinario, y el criador de los Filas, el sobrino Aníbal da Silva, está terminando su carrera de veterinario. Una garantía de una vida sana en todos los aspectos para estos Filas de verdad. |
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Aunque los Filas son sin duda alguna los protagonistas de la hacienda Agua Fría, hay más razas caninas en las distintas casas de la hacienda. En la "Sede", la casa principal, donde vive el hacendado y su familia, hay tres Fox Paulistinhas (la segunda raza nacional brasileña), perritos falderos de la señora de la casa. Viven dentro de la casa y en el patio. Además hay un Cocker que pertenece a una hija que está pasando el fin de semana en casa de sus padres, igual que otra hija que ha llevado a su Schnauzer sal y pimienta miniatura. Este animal no muestra mucho respeto hacia los Filas y está continuamente jugando con fuego, visto la manía que le tiene "Xinguzinho".
En la casa de un empleado hay mas Filas, es decir,hay una hija del primer Fila que llegó a la hacienda y que murió el año pasado, con una mestiza. Esta perra tiene un hijo de Xinguzinho, un macho llamado Spot, tres cuartos Fila puro, un cuarto mestizo. El Spot inspira mucho respeto cuando uno se acerca a la casa. Durante un paseo con el sobrino del hacendado llegamos a aquella casa. Spot aparece de repente, en compañía de unos Fox Paulistinhas y un Teckel, y de verdad no tenemos el coraje de continuar. Con gritos llamamos la atención de su dueña que lo controla con una simple orden. Spot es el guardián de esta señora, porque también viviendo dentro de la hacienda, siempre puede pasar algo desagradable si aparece algún intruso malintencionado. La madre de Spot, 50% Fila siempre está encerrada en una perrera por su agresividad hacia los perritos pequeños. Hay otros perros muy interesantes, son dos ejemplares de "Americanos", una variedad brasileña del American Foxhound, black and tan, muy valorados en Brasil por su calidad de perro de caza. Uno de ellos siempre está encerrado, porque tiene la manía de escapar a la selva. De repente desaparece por la tarde para volver después de unos días. Va a la selva a cazar y comer y vuelve cuando está satisfecho. Por su propio bien, porqué la selva es muy peligrosa para él sólo, queda encerrado y sólo bajo orden del dueño le permiten cazar. Otro ejemplar de Americano está suelto porque se queda cerca de la casa. |
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La hacienda Agua Fría no es la única hacienda donde hay perros de trabajo. Hay una hacienda donde trabajan con Boxer, otros tienen algún Fila o algún Fila mestizo.
La hacienda Agua Fría es el lugar donde se encuentra el Fila auténtico de Minas Gerais, es la hacienda que está dando continuación a una tradición de siglos en forma moderna. Es la vuelta a la hacienda de una raza antigua, ojalá que otros sigan este ejemplo en el Estado de Pará donde la naturaleza es generosa, abundante y fértil, donde gente con espíritu de innovación ha encontrado su nuevo futuro, ojalá que también el Fila de trabajo encontrará aquí el lugar que merece. |